En el nombre de Allah, el Más Misericordioso y el Más Compasivo

MI EXPERIENCIA EN MEDINA, ARABIA SAUDITA.

Después de haber profesado mi Shahada, me tardé un buen tiempo en entender la relación entre el profeta Muhammad (SAWS) y Jesús (AS) (como profetas) por haber profesado y crecido en un hogar católico.

Fue hasta mucho tiempo después (casi 20 años después), cuando al fin comprendí y me di cuenta de la conexión entre estos dos profetas de Allah.  Esto sucedió cuando tuve la gran oportunidad de ser invitada por Allah (SWT) a Su casa a realizar el peregrinaje de Hajj.

La primera estancia fue en Medina.  Me dirigí a mi primera oración en la Masjid del Profeta(SWAS).  Era el día primero de Enero del 2006.  Una hermosa brisa fresca y un cielo oscuro (antes del Fajr) me dieron la bienvenida cuando salí del hotel y llegue a la masjid.  Que vista tan hermosa! Todo el atrio estaba alumbrado.  La gente llegaba y se preparaban para realizar la oración.

En este viaje de Hajj, viví muchas experiencias hermosas en esos días; no fue sino ya casi al final de la estancia en Medina que entendí la magnitud de la grandeza de la misión y el mensaje para toda la humanidad que nos entregó nuestro amado profeta Muhammad (SAW).  Fue una experiencia maravillosa, Subhanallah!

Viendo gente congregándose de todas partes del mundo,  mostrando su gran amor y respeto por nuestro amado profeta Muhammad (SAW) visitando lo que fue su hogar y su tumba me dejó con un inmenso sentido de tranquilidad y pertenencia, me sentía en casa.  Ese sentimiento me hizo inmensamente feliz y era solo mío.

Durante este viaje de Hajj no me fue posible entrar al área de la tumba del profeta Muhammad (SAWS) ni pude rezar en el área de Rawda.  Lo lamente muchísimo de verdad.

Un par de años después, tuve la oportunidad de regresar a Arabia Saudita en un viaje de estudios y estuve en Medina de nuevo, en esta ocasión si pude visitar el área de la tumba del profeta, Alhamdulillah.

Estoy tan agradecida con Allah (SWT) y me siento realmente afortunada con el regalo más maravilloso que me haya podido dar Allah (SWT); el haberme escogido como musulmana y darme Islam como mi religión.     Rezar y hacer súplicas en Rawda ha sido la más sublime experiencia de mi vida hasta entonces.  Así como también fue la experiencia de haber visto la Kabbah por primera vez, que fue una experiencia totalmente diferente.

Estos han sido los regalos más preciados en mi experiencia como musulmana que atesoraré por el resto de mi vida y quizá hasta el más allá, Inshallah.

Que la paz de Allah este con ustedes,

Wasalam, R. Saleh